Aplicar Frío o Calor: eterno dilema cuando nos golpeamos una extremidad

¿Cuántas veces Ud. se ha dado un golpe o a sufrido una torcedura y no ha sabido qué hacer? La primera pregunta que nos hacemos es ¿Aplicamos frío o calor? Entonces, ante la duda, cual participante de ¿Quién quiere ser millonario? preguntamos a un amigo o familiar. El problema es que surgen opiniones encontradas (un primo dice calor, mientras que un amigo dice frío) cuando deberíamos consultar a un profesional de la salud.

¡Pues bien! Como no siempre tenemos a mano la opinión experta, queremos clarificar un poco el panorama apoyándonos en el licenciado en Fisioterapia Aaron Hernández.

Cuáles son los efectos del frío:
– Efecto analgésico que alivia el dolor del traumatismo.
– Disminuye el dolor, el espasmo muscular y la hemorragia, acelerando el proceso de recuperación de la lesión.
– Cierre de los vasos sanguíneos (vasoconstricción) que impide que llegue más sangre a esa zona, disminuyendo y ralentizando el proceso inflamatorio y de propagación.

¿Cuándo debo aplicar frío?

Muchos especialistas aseguran que la aplicación de frío es recomendable en casos de:
– Patología muscular (sobrecarga, rotura de fibras, contusión): aplicar durante las primeras 72 horas.
– Contusiones: aplicar al instante de producirse la contusión.
– Patología tendinosa (tendinitis, tendinosis): aplicar cuando duela.
– Patología articular (esguince, torcedura, fractura, luxación): aplicar durante las primeras 72 horas.

Se recomienda:
– No aplicarlo directamente sobre la piel: el hielo tiene un efecto anestésico que impide percibir en la piel una quemadura por frío.
– No aplicarlo más de 10 minutos cada dos horas. No sobrepasar este tiempo para evitar el “efecto rebote”, el cual se da cuando la temperatura de la piel baja en exceso y el cuerpo provoca una vasodilatación para que llegue más sangre a fin de subir la temperatura de la zona y así evitar la quemadura por frío. Esto supondría el efecto contrario al deseado.
– No usarlo más de 3 días para no dificultar el proceso de reparación tisular.
¿Y respecto al Calor? Veamos sus efectos:
– Aumenta el flujo sanguíneo, mejorando el aporte de nutrientes a los tejidos afectados, lo que acelera el proceso de cicatrización o reparación tisular.
– Disminuye la sensación dolorosa.
– Aumenta su elasticidad y plasticidad, lo que mejora la contractibilidad del músculo y disminuye la rigidez articular.
El fisioterapeuta Aaron Hernández explica que conviene no olvidar que el calor NO es un tratamiento en sí, sino una simple ayuda. Si calentamos un tejido para prepararlo para un tratamiento pero no lo tratamos, no servirá de nada.

¿Cuándo aplicar Calor?

– Patología traumática: aplicar pasadas las primeras 72 horas.
– Patología muscular (contracturas, lesiones por un esfuerzo excesivo): aplicar cuando duela.
– Patología articular (rigidez, tortícolis, mala postura): aplicar cuando duela.
– Antes de entrenar, para aumentar la flexibilidad y evitar lesiones.
– Estrés.

Se recomienda…
Ya sea calor seco o húmedo:
– No aplicarlo más de 15 minutos cada 2 horas: aplicar calor sobre una zona durante mucho tiempo (como por ejemplo poner durante varias horas la manta eléctrica) es muy dañino porque provocará un edema y una posible quemadura.
– Tras aplicarlo, es importante realizar un estiramiento de esa musculatura para así completar el tratamiento.
– En caso de traumatismo, no usarlo antes de que hayan pasado de 48 a 72 horas de la lesión.
– No aplicar calor encima de una zona sobre la que se haya puesto crema o algún aerosol (Spray) de efecto calor, puesto que la suma de los mismos puede provocar quemaduras severas.

Nuestra recomendación desde Tu Cuidador Express siempre será la de consultar a un especialista pues es la persona adecuada para hacer un acertado diagnóstico del daño sufrido, es decir, la evaluación fundamental para determinar el mejor tratamiento y la monitorización siguiente de la mejoría.

Agradecimiento a: Fisioterapeuta Lic. Aaron Hernández C.I.: 15.573.595. (M.P.P.S. 1889 F.V.F. 2442)